Nov 14

No más remiendo

El ensamblaje de la economía dominicana no resiste más remiendos como los subsidios que se otorgan para controlar agujeros fiscales o derrames inflacionarios causados por el incremento en los precios internacionales del petróleo.

Medidas coyunturales basadas en subsidios, exoneraciones y exenciones tienen efectos de corta duración, pero producen daños colaterales a las finanzas públicas y a los propios sectores beneficiados, que tardan mucho en ser reparados.

Las empresas del transporte han emplazado al Gobierno a restaurar los subsidios al gasoil, gasolina y gas propano para solventar las alzas de precios en esos derivados del petróleo, a cambio de no incrementar los precios del pasaje o del acarreo de carga.

Operadores de rutas de autobuses, minibuses y carros de concho impusieron alzas unilaterales en los precios o acortaron las rutas, bajo el alegato de que se incrementan sus costos, aunque las alzas en el gas licuado de petróleo (GLP) y el gasoil, los derivados de mayor consumo en esos sectores, han sido relativamente leves.

Retornar a los subsidios en la distribución o importación de derivados del petróleo, significaría un peligroso retroceso en los afanes oficiales por incrementar los ingresos y disminuir la evasión fiscal, además de incurrir en un tipo de gasto tributario que a la larga no beneficiaría al usuario o consumidor.

A lo que se aspira es a que el Gobierno diseñe y ejecute políticas de largo alcance con relación al tema de las importaciones y comercialización del petróleo y sus derivados, que incluya la modificación de la Ley de Hidrocarburos y la modernización del sistema de transporte público.

Se prevé que los precios del barril de petróleo se mantendrían durante este año y 2018 sobre la banda de los 55 dólares, por lo que las autoridades deberían asumir iniciativas de mayor alcance que disminuyan los riegos de impacto negativo sobre la economía, incluidos los servicios de transporte de pasajeros y carga.

El Gobierno está compelido a no ceder ante desbordadas presiones y alejarse de tipos de soluciones coyunturales que agravan el problema en vez de siquiera aliviarlo.

Es el momento de actuar con responsabilidad sin pensar en el costo político que pueda acarrear lo bien hecho.

Comments

comments

Enlace permanente a este artículo: http://altamirany.com/?p=70160

A %d blogueros les gusta esto: